Neuropsicología forense

Los profesionales en psicología que trabajan en el campo forense ofrecen a los administradores de justicia herramientas desde postulados teóricos y científicos, para apoyar la toma de decisión judicial.  En este sentido, se elaboran informes que contienen el concepto profesional sobre una evaluación psicológica o un análisis, según la solicitud atendida, para luego exponer los resultados y conclusiones de la labor ante el foro o audiencia. 

La subespecialidad de neuropsicología forense tiene sus bases en la consolidación de dos disciplinas que convergen, la psicología forense y la neuropsicología clínica

El auge de la psicología forense ha sido notorio ante los estrados judiciales, encontrando cada vez más espacios de participación, en los que se tiene en cuenta el concepto psicológico para emitir la decisión en las sentencias. Y dentro de ese auge, ha surgido la necesidad de analizar casos desde una perspectiva que involucre más elementos neuroanatómicos, de estructura y funcionalidad cerebral, que se ven limitados en los análisis que permite la ciencia de la psicología; por lo que ha sido relevante la intervención de neuropsicólogos con formación forense en estos casos.

Tiene como objetivo, la realización y sustentación de evaluaciones neuropsicológicas y funcionales, a personas de interés para la administración de justicia

Aunque desde la década de 1980 se comenzó a perfilar la neuropsicología como una ciencia que podía intervenir en el contexto jurídico, no es hasta comienzos de los años 2000 que se encuentran las primeras descripciones o conceptualizaciones de lo que es la Neuropsicología forense, definiéndola en principio centrada en la evaluación pericial del paciente con daño cerebral para determinar protecciones de Ley (Delgado-Losada, et al., 2001), y más adelante, como una subespecialidad que aplica conocimientos de la neuropsicología clínica al campo legal, dando respuesta a preguntas a través de los métodos de evaluación neuropsicológica (LaDuke et al., 2017; Marin-Torices, 2017).

La subespecialidad de neuropsicología forense tiene sus bases en la consolidación de dos disciplinas que convergen, la psicología forense y la neuropsicología clínica, siendo reconocida en una de las definiciones más actuales como un área de la neuropsicología que tiene como objetivo, la realización y sustentación de evaluaciones neuropsicológicas y funcionales, a personas de interés para la administración de justicia, ya sea por solicitud de autoridad competente o por las partes que intervienen en un proceso, con el fin de aportar información especializada técnico-científica que coadyuve a orientar la toma de decisiones judiciales, administrativas, contencioso administrativas o disciplinarias en ámbitos nacionales y/o en cortes internacionales (Acero, Serrano y González, 2020).

Para dar testimonio como persona experta en el campo de la neuropsicología forense, ante una autoridad judicial en audiencia, se considera pertinente que el o la profesional, haya realizado posgrados que involucren temas asociados a la neuropsicología clínica y al enfoque forense, pues además del amplio dominio en psicología clínica y psicometría que se espera de base con el pregrado, se requiere también conocimiento sobre el sistema nervioso, el funcionamiento cognitivo normal y patológico, junto con las consecuencias o sintomatología derivadas de las alteraciones; sin dejar de lado por supuesto, el conocimiento que se necesita sobre las etapas procesales, los requerimientos jurídicos, la jurisprudencia, y demás aspectos, que permiten cumplir con el rol forense y dar respuesta a las solicitudes judiciales.

La neuropsicología forense también puede ser implementada para elaborar planes de rehabilitación integral, que promuevan la recuperación de las funciones cerebrales alteradas, y por consecuencia, se traduzca en la mejoría de la capacidad funcional del individuo inmerso en un proceso jurídico

Hasta el momento, para ser acreditado como Neuropsicólogo forense no se conoce una regulación que dicte lo necesario para ser reconocido como tal, por ende, queda sujeto este cargo a la idoneidad del profesional, que considere contar con el conocimiento y la experticia necesarios para analizar casos desde esta área de la ciencia. De hecho, solo hasta el año 2021 surge la primera maestría en Neuropsicología Forense en España, con el fin de que los neuropsicólogos clínicos puedan ofrecer su testimonio en los juicios sobre personas con daño cerebral adquirido, proporcionando datos neurocognitivos a través de informes periciales e inferencias sobre las relaciones cerebro-conducta.

Habiendo expuesto los conocimientos que implica la aplicación de la Neuropsicología forense, se resalta que ésta responde a unos objetivos, entre los que se reconoce en primer lugar, la asesoría en procedimientos judiciales acerca de la persona que padece algún déficit o daño cerebral. Esto se lleva a cabo mediante la evaluación neuropsicológica, con la que se identifica, describe y cuantifica el funcionamiento cerebral a nivel cognitivo, conductual y emocional, producto de lesiones o disfunciones cerebrales, generando un perfil neuropsicológico que ayuda a orientar la decisión judicial. Además, en muchos de estos casos se incluyen estudios de neuroimágenes, que dan mayor soporte a la relación entre la base neuroanatómica y la base fáctica que se juzga, siendo esto un factor diferencial del quehacer en neuropsicología frente a otras disciplinas. 

La neuropsicología forense también puede ser implementada para elaborar planes de rehabilitación integral, que promuevan la recuperación de las funciones cerebrales alteradas, y por consecuencia, se traduzca en la mejoría de la capacidad funcional del individuo inmerso en un proceso jurídico. Como último objetivo, busca determinar las habilidades y capacidades que la persona evaluada tiene para desempeñarse en la vida cotidiana, comprender o autodeterminar su conducta.

Desde los objetivos de la implementación de la Neuropsicología en el área forense, se reconocen unos campos de acción desde las distintas áreas del derecho, en los que resulta valiosa la intervención de un neuropsicólogo forense, estos son casos que involucren: compensación de trabajadores, determinación de discapacidad, establecimiento de habilidades parentales o custodia, evaluación del testimonio, evaluación del individuo para tomar decisiones, valoración de la capacidad cognitiva y volitiva del acusado, posible deterioro de las funciones cognitivas que afecten el nivel de implicación en la comisión de delitos, o la capacidad para ser juzgado, así como evaluación de las secuelas en el ámbito cognitivo, conductual y emocional de personas que han sufrido un accidente laboral, de tránsito, o han sido víctimas de algún delito (Fernández-Guinea, 2001; Guzmán, et al., 2015; Jarne y Aliaga, 2010; Leonard, 2015; Nagore, 2019); entre otros campos que surgen de las necesidades probatorias en los distintos procesos jurídicos. 

Como se da cuenta a través del documento, existe una amplia variedad de actuaciones que pueden llevar a cabo profesionales en neuropsicología forense, sin embargo, hace falta aún reconocimiento de esta área dentro de los estrados judiciales, por lo que se promueve la generación de nuevas investigaciones, proyectos de divulgación científica, y participación en más casos a nivel mundial, que permitan dar a conocer el alcance que tiene la neuropsicología para aportar a los procesos jurídicos. 

De igual forma, debe ser prioritaria la formación de más profesionales en esta área, y la agremiación de personas de ciencia que deseen promover el campo de la neuropsicología forense. En la actualidad se cuenta con la Sociedad Española de Neuropsicología Jurídica y Forense y la Sociedad Iberoamericana de Neuropsicología Jurídica y Forense (SINJUF), que además agremia miembros de países latinoamericanos como Colombia, México y Argentina. Ambas sociedades tienen una gran proyección del conocimiento, y para el caso puntual de la SINJUF en Colombia, los autores del presente artículo y otros socios fundadores, han adelantado evaluaciones neuropsicológicas en el contexto forense, asociadas con la determinación de la capacidad de comprensión de ilicitud, el establecimiento de secuelas de violencia intrafamiliar, la relación entre alteraciones cognitivas y la ejecución de una conducta delictiva, la toma de decisiones posterior a un accidente cerebrovascular, entre otros casos, que dan cuenta de la utilidad que se está percibiendo frente a la implementación del conocimiento neuropsicológico en el abordaje de casos jurídicos.  

Lina Victoria Borda Camargo

Psicóloga forense de la Secretaría Distrital de la Mujer.
Especialista en Psicología Jurídica y Forense, Universidad Santo Tomás Colombia.
Especialista en Evaluación y diagnóstico neuropsicológico, Universidad de San Buenaventura

Psicóloga, especialista en Psicología Jurídica y Forense, especialista en Evaluación y diagnóstico neuropsicológico y estudiante de maestría en Neuropsicología clínica; con estudios de diplomado sobre violencias de género en el camino hacia la paz y sobre Neuropsicología forense y Neurocriminología del Colegio Colombiano de Psicólogos. Reconocida por el Ministerio de Educación Nacional Colombiano como mejor saber en el grupo de referencia psicología 2015. Con capacitación complementaria en evaluación psicológica del testimonio, evaluación neuropsicológica de agresores sexuales y entrevista forense en casos de abuso sexual infantil, implicaciones éticas, psicológicas y legales. Cinco años de experiencia laboral, apoyando la elaboración de informes periciales con empresas privadas Forenpsic S.A.S, Franco & Baquero CIE S.A.S. Actualmente psicóloga forense de la Secretaría Distrital de la Mujer en Bogotá desde octubre de 2012; y miembro fundadora de la Sociedad Iberoamericana de Neuropsicología Jurídica y Forense SINJUF.


Fulton Edison Franco Vélez

Psicólogo y magister en Neuropsicología Clínica, Neuropsicología Forense y en Neurocriminología.
Especialista en Psicología Jurídica.
Especialista en Evaluación y Diagnóstico neuropsicológico

Psicólogo, Mag. en Neuropsicología Clínica, Máster en Neuropsicología Forense, Máster en Neurocriminología, Esp. en Evaluación y Diagnóstico Neuropsicológico, Esp. en Psicología Jurídica, Investigador Criminalístico. Presidente de la Sociedad Iberoamericana de Neuropsicología Jurídica y Forense, Director Científico en Franco&Baquero Centro de Investigaciones Estratégicas, Representante del Campo de Neurociencias y Psicobiología del Colegio Colombiano de Psicólogos. Ex Funcionario Fiscalía General de la Nación CTI, Defensoría del Pueblo Unidad Operativa de Investigación Criminal, Miembro de la Sociedad Colombiana de Neuropsicología, Perito en Psicología Jurídica y Forense y Neuropsicología Forense. Con formación académica complementaria en psicología forense, neuropsicología forense, neurociencias forenses, psicología del testimonio, perfilación criminológica, docente universitario y conferencista a nivel nacional e internacional.


email: socibero.neuroforense@gmail.com

Referencias

Acero, J. E. T, Serrano Quintero, L. A. y González Gutiérrez, L. F. (2020) Neuropsicología forense: discapacidad intelectual de origen genético en el síndrome de Down en relación con la capacidad negocial. Recuperado de: https://repository.usta.edu.co/handle/11634/31210

Delgado-Losada, Rodríguez-Aizcorbe, y Fernández-Guinea. (2001). Aspectos de la neuropsicología forense en el envejecimiento y en las demencias. Revista de Neurología, 1 (2). 

Fernández-Guinea. (2001). La neuropsicología forense: consideraciones básicas y campos de aplicación. Revista de Neurología: https://www.psyciencia.com/wp-content/uploads/2012/10/neuropsicolog%C3%83%C2%ADa-forense.pdf

Guzmán, J. A., Villalva, A. F., Escamilla, J. M., Guzmán, L. y García, G. (2015). Importancia de la evaluación neuropsicológica en el ámbito forense. Una revisión de caso. Cuadernos de Neuropsicología, 9 (2): 104-113. doi: 10.7714/ cnps/9.2.301

Jarne, A. y Aliaga, Á. (2010). Manual de neuropsicología forense: de la clínica a los tribunales. Herder Editorial.

LaDuke C, William Barr, Donald L. Brodale y Laura A. Rabin (2017):Toward generally accepted forensic assessment practices among clinical neuropsychologists: a survey of professional practice and common test use, The Clinical Neuropsychologist, DOI: 10.1080/13854046.2017.1346711

Leonard, E. L. (2015). Forensic neuropsychology and expert witness testimony: An overview of forensic practice. International Journal of Law and Psychiatry,1(42): 177-182. doi: 10.1016/j. ijlp.2015.08.023

Marin-Torices. (2017). Neuropsicología Forense en Víctimas de Violencia de Genero. Obtenido de Universidad de Granada: https://digibug.ugr.es/bitstream/handle/10481/48268/26770763.pdf?sequence=6yisAllowed=y

Nagore, A (2019). Neuropsicología forense una disciplina emergente. Vallehermoso, Madrid. Sintesis. Recuperado de: https://fama.us.es/permalink/34CBUA_US/18mroog/alma991013141901704987

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